Hoy me refiero a una institución que se merece la más alta distinción que puedas imaginar. Las Madres de siempre, a esas que muchos llamamos “antiguas”, quizá con razón, pero que no les quita ni un ápice su valor intrínseco en los cimientos de ésta sociedad, de su cultura y de su economía. Serán antiguas, serán severas, estarán arrugadas y a veces malhumoradas, pero no pierden su auténtica esencia: Mujeres incansablemente trabajadoras para el bien de su familia.
He tenido la desgracia de perder a mi madre hoy miércoles 11/01/12. Pero estas mujeres que han realizado el esfuerzo continuado de criar hijos y servir a sus maridos en un sistema especialmente adverso para ellas… deberían conmovernos el alma.
Cuando se te va un ser muy querido te encuentras con que te rondan en la memoria sus últimas frases, gestos o palabras. A mí me emocionó especialmente una (con la suma debilidad y resignación de su enfermedad) “No hay que ganar mucho dinero para vivir bien”.
Realmente sería sorprendente para ella explicarle que hay empresas, bancos y políticos (esos que son los representantes del pueblo) que su único propósito es almacenar ganancias, cuantas más mejor, y en el paraíso fiscal que menos tribute sin importar de dónde procedan los capitales.
No puedo más que desearles a todas esas Madres Antiguas que no les roben la dignidad de su trabajo, y espero que me perdonen si me dirijo, algo egoístamente a la mía: Modesta Sánchez Grau, desde el átomo más profundo y vital de mi corazón Descansa en Paz.
Opinión publicada en:
16-01-12 DIARIO INFORMACION17-01-12 LA VERDAD (Alicante)
18-01-12 LA VERDAD (Murcia)
No hay comentarios:
Publicar un comentario